Aqui recogemos una entrevista que la pagina de las escuelas deportivas han realizado al Delegado de la Federacion Ourensana y presidente de las escuelas, dice así:
Seis años de EDO, ¿mucho, poco, suficiente?
Demasiado trabajo, no sé si mucho, poco o suficiente tiempo, pero mucho trabajo. Lo que empezamos dos locos entonces ahora nos desborda. Pero siempre estamos igual, siempre llegamos al final exhaustos y al año siguiente estamos en las mismas...
Transciende de lo que acabas de decir una cierta sensación de cansancio, ¿quizá también de desilusión?
Nó, de desilusión nó, al contrario. Pero sí de incertidumbre y de preocupación, sobre todo de preocupación. Estamos ahora mismo en un punto de inflexión clave. Las cosas son como son, el factor político determina el signo de las instituciones y las instituciones son vitales para el deporte base. Concretamente el Concello de Ourense. Sucede además que la EDO está condenada a crecer, a ampliarse, hay centros que nos lo piden, pero nosotros ya no damos abasto. Y sin el apoyo del Concello ni siquiera podríamos con lo que tenemos, para cuanto más crecer lo que se nos demanda y quisiéramos.
Cómo surgió todo esto
Cuando conseguí convencer a Miguel Ángel Álvarez de que el magnífico trabajo que estaba desarrollando en A Ponte con el minibasket había que "exportarlo", de que era conveniente además llevarlo a otros colegios, de que no tenía por qué quedarse sólo aquí. Él al principio fue un poco reacio, no acababa de verlo claro, pero acabamos haciéndolo. Así nació la Escola Deportiva Ourense. En justicia tengo que subrayar que la EDO nació en A Ponte, y que la Anexa y el Blanco Amor fueron hace seis años el embrión de la Escola Deportiva Ourense.
Se supone que al principio fue duro, ¿quizá especialmente duro?
Sí, bastante, pero también hubo gente, firmas, patrocinadores que nos ayudaron desde el primer instante.
Y luego hubo algo que quizá nos ayudó mucho, que nosotros siempre tuvimos claro lo que queríamos y lo que debíamos conseguir, hacia donde teníamos que ir, que era no suplantar a nadie ni nada con la Escola Deportiva Ourense, sino llegar allí donde no existía nada. Ninguna injerencia, ninguna hostilidad.
Los primeros años fuimos tirando en plan cuota que aportaban los padres, un contrato publicitario con MacDonalds y algunas aportaciones más, pero poca cosa. Luego, después de tres años, llegó la aportación del Concello que nos dió para poder ampliar.
Llegó el Concello, dice, se amplió..., eso quiere decir hoy en día 23 entrenadores moviendo a unos 400 niños de 8 colegios. Todo esto, ¿qué cuesta, puede saberse?
Cuesta lo que tenemos para esta temporada, 35.000 euros. El Concello aporta 18.000 euros. Llega para pagar a los entrenadores. Pero luego está el material deportivo, balones, trofeos y alguna que otra cosa más. Y eso lo sacamos de los patrocinadores y de las cuotas hasta aportar esos 17.000 euros restantes.
No hay nada que ocultar con los números. Ni eso ni que siempre llegamos justitos a final de temporada, así que algún patrocinador siempre acaba teniendo que darnos algo extra.
Cómo explicarías el espíritu que mueve esta iniciativa, la filosofía con la que nació la EDO es decir, en realidad que es la Escola Deportiva Ourense
En su día fue una idea. Hoy es una realidad. Muchos padres, quizá entonces más que hoy, cuestionaban el deporte porque decían que muchas veces no era compatible, por lo menos compatible del todo con los estudios. Estaba acuñado aquello de buen deportista, mal estudiante.
Yo particularmente creía lo contrario y estaba empeñado en demostrarlo. Por eso desde el primer momento tratamos de hacer prevalecer esta filosofía, y por eso creamos unos premios de fin de temporada que entregamos todos los años en la Gala EDO que combinan el currículum escolar o educativo del chaval con el deportivo. Hay niños que son capaces de sacar buenas notas y ser buenos deportivas. Había que romper con el tabú de todo lo contrario.
En realidad tengo que decir que, de algún modo, esto lo "heredamos" los que tuvimos la suerte de conocer a Manuel Meiriño en el Pabellón. Él ya hacía así hace más de veinte años. Entonces tenía mocho más mérito.
Y los padres...
Son estupendos, son muy buena gente. Ellos son los primeros en ayudar. Para cualquier imprevisto siempre puedes contar con ellos. Están siempre con los chavales. Y eso quiere decir estar siempre con la EDO.
A lo largo de todo una temporada, ¿qué es lo que más trabajo dá, el aspecto más costoso de un trabajo en tantos frentes?
Pues podría sonar a broma, o a anécdota... Bien es cierto que son unos días, un trámite, pero son unos cuantos días infernales: el mayor rompecabezas es equipar a 400 "muñecos" con sus correspondientes y adecuadas tallas, desde la XS, que viene equivaliendo a una talla 10, aunque los hay que tallan menos, hasta las XL de los de basket.
Eso es desquiciante, menos mal que pasa pronto...
Y al final, supongo, todo este esfuerzo acaba por compensar, sospecho que incluso con creces, no...
Lo que compensa siempre son los niños. Es decir, los niños siempre compensan, ya sólo verlos crecer es gratificante. Y muchos de ellos crecen en y con la Escuela.
Compensa eso y compensa ver que hemos sido capaces de sacar adelante una idea y romper el tabú: se puede ser un buen estudiante y un buen deportista. El deporte no es incompatible con el estudio.
Compensa haber acercado el deporte a niños de colegios que hasta que llegó la EDO no estaban tan próximos a él, más bien al contrario. Y ver que hoy esos padres están casi tan involucrados como sus hijos en este juego.
Cuando a veces se nos pasa por la cabeza tirar la toalla, te das cuenta pronto de que no va a ser fácil renunciar a aquel sueño que aquellos locoshicimos realidad.